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La Paz, 23 abr (PL) La campaña subversiva contra Cuba por parte del gobierno de Estados Unidos constituye una arremetida que viola cualquier criterio de soberanía, aseguró hoy el senador por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Adolfo Mendoza.

   En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Mendoza consideró que el ZunZuneo «forma parte de una estrategia para afectar a los gobiernos progresistas y revolucionarios de América Latina».

   «Detrás de esta lógica aparentemente focalizada solamente hacia Cuba está la intención de rearmar los juegos geopolíticos a partir de lo que sucede en América Latina y la distinta correlación de fuerzas que tiene el imperio», recalcó el senador, presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara Alta.

   Mendoza consideró que, en el caso de Cuba «se traduce en una suerte de retorno a la década de los 70 y 80, cuando se hacía esto mismo, mediante otro tipo de recursos tecnológicos, tomando en cuenta, sin embargo, que las condiciones han cambiado».

   Sin embargo, recordó que la «apertura» que varios sectores políticos ven en Cuba, la están tomando como una condición, como una posibilidad para generar otras formas de injerencia, pero rescatando las estrategias de la década de los 70 y 80″.

   También insistió que, en el frente interno del propio imperio, hay por supuesto el debate de hasta dónde puede llegar el uso de las agencias y de sus propios mecanismos de relación con sectores que no son de la sociedad civil, sino intermedios, que podíamos llamar del tercer sector, entre ellos fundaciones, ONGs, y otro tipo de actores, como analistas, que están siendo utilizados en las redes sociales.

   Para el senador, lo del ZunZuneo «es verdaderamente preocupante, porque no solamente lesiona la soberanía o lesiona la dignidad, sino que al mismo tiempo implica una forma renovada de injerencia directa sobre las acciones que despliegan nuestros gobiernos, en el caso específico de Cuba, las acciones del gobierno de Raúl Castro».

   «Se trata entonces de injerencia directa y la formación de opinión pública a partir de mecanismos de profundización para distorsionar el sentido de la Revolución», recalcó.

   «Creo firmemente que esta utilización de las redes sociales, que pasan por ZunZuneo, por la utilización de Twitter (…) están abriendo una forma de injerencia en un momento vital para la profundización de la Revolución cubana, tratando de generar, en la discusión interna cubana una distorsión de las propias bases de la profundización revolucionaria», insistió.

   Mendoza, presidente de la Liga Interparlamentaria Bolivia-Cuba, recalcó que «no solamente se trata del uso de algunos analistas, del uso de algunos medios de poder, para la misma lógica que el imperio tuvo para la injerencia anterior, sino ahora, fundamentalmente, a partir de proponer una discusión interna».

   «La injerencia está tomando otro cariz, intentando llegar a una opinión de la propia población y no solamente de aquellos contrarrevolucionarios que operaban fuera de las fronteras cubanas».

   Según Mendoza, «el ZunZuneo o políticas similares se pueden estar aplicando en otros países de Latinoamérica. Todo es parte de una renovada estrategia de intervención, que no se combina solamente con las viejas lógicas golpistas o el uso de actores externos o finalmente ligados a las clases políticas de América Latina, sino que intenta llegar a la propia médula de la discusión ciudadana en la región».

   «No es solamente un uso tecnológico, el uso de las redes sociales en cuanto tales, sino el fortalecimiento de un tercer sector (ONGs, Usaid) que con bases ideológicas muy concretas para atacar gobiernos revolucionarios y progresistas», insistió.

   Para el senador, «lo que ha hecho el imperio con ZunZuneo es una llamada de atención, no solamente sobre su nueva estrategia sino para saber por dónde deberíamos ir en términos defensivos sino también de reforzamiento de nuestros niveles de integración».

   «Hemos hablado de integraciones energéticas, de integraciones en el sentido económico, pero está otra faceta de la integración es una tarea pendiente porque tenemos ahí, actuando, a un enemigo que no le interesa la integración sino la desintegración», finalizó Mendoza.