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Adrián Oliva, candidato a la Gobernación de Tarija.

en las elecciones subnacionales ha comenzado a mostrar con claridad inusitada las maniobras mediáticas del candidato Adrián Oliva.

El hecho no sería atractivo para la investigación académica y estas maniobras serían tontas e inútiles si no gozaran de la extensa cobertura de los medios de comunicación que amplifican estas mentiras al grado tal de convertirlas en verdades indiscutibles en los imaginarios colectivos.

Este hecho pone en evidencia dos datos de poder: a) Que la construcción mediática de la realidad —como marco referencial— no ha perdido actualidad política, y b) Como consecuencia de lo anterior, la propiedad de los medios juega un papel determinante en sociedades como la tarijeña.

Pero estos dos hechos serían inexplicables y difícilmente verificables si no se toma en cuenta una tercera variable que consiste en el aislamiento comunicacional en el cual se desarrolla la cotidianidad urbana en Tarija. Este “aislamiento” ha permitido que en estos cinco últimos años haya una explosión de prensa impresa que supera de lejos a lo que ocurre en Oruro o Sucre, donde un solo periódico (La Patria y Correo del Sur respectivamente) nutre de información a estas dos ciudades.

Más allá de estas consideraciones previas, es importante poner en evidencia las maniobras comunicacionales con las cuales el candidato Adrián Oliva adquiere legitimidad social en la Tarija urbana y cómo éstas se expanden a través de medios cuyos propietarios son parte de una red política en la cual Oliva es una parte central en este eje de poder urbano-rural.

Mentiras y verdades 
Mentira 1.- En las elecciones hubo fraude…

Verdad: No hubo tal fraude, debería realizarse una comparación de actas entre los delegados del MAS y UD-A ante los medios de comunicación y verificar qué pasó en la mesa donde de 200 votantes aparecen 300 votos para UD-A.

Mentira 2.- Es deber de todo tarijeño “cuidar el voto”…

Verdad: Cuando UD-A plantea “cuidar el voto” no lo está haciendo por interés democrático, sino que está alentando a ejercer violencia sobre los ciudadanos que tienen una opción diferente a la de UD-A. Dicho de otra forma, incurren en coacción electoral por violencia psicológica, lo que el TDE debería tomar en cuenta para los comicios del 3 de mayo, pues estamos ante una figura delictiva de carácter electoral.

Mentira 3.- El MAS se ha derechizado…

Verdad: Un poco más y Adrián Oliva es más masista que Evo Morales, hasta parecería que se ha convertido a la izquierda como por acto de magia. Pasar de ser agente de la CIA a izquierdista no se lo cree nadie, pero los medios inciden en este hecho para legitimar las alianzas de UD-A con ex masistas.

Mentira 4.- En el MAS obligan a votar por Canedo…

Verdad: El voto es libre y soberano, no puede ser coaccionado. En las elecciones precedentes era tal la debilidad de control electoral que el MAS era una estructura política acosada por el poder del dinero de UD-A.

Mentira 5.- Oliva está “feliz” porque la Asamblea Legislativa sea mayoritariamente masista, ello le permitirá gobernar con fiscalización y control anticorrupción amén de proyectos productivos.

Verdad: La santa alianza firmada con Samuel Doria Medina es para oponerse a la implementación de los Estatutos Autonómicos, pedir más recursos y menos controles financieros.

Costas, Patzi, Suárez, Revilla, Leyes y Bazán ya han hecho conocer esta postura, pero no sólo eso, sino que además están planteando que la cooperación internacional se incremente y que el Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo no realice los controles que actualmente tiene.

Costas, Patzi, Suárez, Revilla, Leyes y Bazán ya han hecho conocer esta postura, pero no sólo eso, sino que además están planteando que la cooperación internacional se incremente y que el Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo no realice los controles que actualmente tiene.

El triángulo de las bermudas mediático 

Así como Erbol, Fides y Página Siete constituyen el Triángulo de las Bermudas donde la verdad desaparece como por acto de magia, en Tarija el canal 39 y los periódicos El País y El Periódico juegan el mismo rol que los primeros, pero no sólo ellos, la cadena de medios controlados por Oliva & Cía. es bastante grande como para citarla en este artículo.

Así el Triángulo de las Bermudas se convierte en un “Pentágono de las Bermudas”…

La propiedad de los medios de comunicación tiene un papel estrecho con la circulación ideológica de las matrices de opinión pública, a este fenómeno se denomina “construcción mediática de la realidad”.

La presión informativa, la repetición constante de una matriz noticiosa sin su contrario (parte y contraparte), la distorsión de la realidad y la modificación de los hechos noticiosos están prohibidos en todos los códigos de ética periodística, pero en Tarija eso no tiene la menor importancia para los dueños de la opinión pública, aquí sí se cumple la máxima periodística cuya sentencia es que “la opinión pública piensa lo que la opinión privada quiere”.

Como se puede ver, nada de esto ocurriría si es que la comunicación, la propiedad de los medios, las roscas empresariales y las logias masónicas no estuvieran coaligadas en una santa cruzada antimasista y de retorno a los tiempos de Mario Cossío y el separatismo.

Adrián Oliva expresa lo más nítido en este escenario, no porque sea agente de la CIA, que no es poco, sino porque precisamente él no dice nada de estas denuncias públicas realizadas por Andrés Salari a través de HispanTv, un medio internacional no muy visto en Bolivia pero nada despreciable en presencia internacional.

No dice nada de las denuncias con las cuales la legisladora Norma Piérola ha involucrado a Adrián Oliva en manejos económicos ilegales de fondos de la cooperación internacional.

De hecho, con el silenciamiento de los ruidos que provienen de La Paz se ha endurecido la presión mediática urbana a favor de Oliva, la violencia racista se ha desempolvado, la violencia machista es nuevamente un referente de cultura urbana y la violencia juvenil contra lo colla revive en los imaginarios colectivos:

El desprecio y el racismo son los ejes con los cuales la derecha tarijeña ha encapsulado al candidato Pablo Canedo.

En público, Canedo es prontuariado como derechista dentro del MAS y por tanto el MAS se ha derechizado.

En privado, Canedo es un traidor a las ventajas que le dio esta élite que hoy lo desprecia

¿Qué hacer?
Establecer un plan de campaña para denunciar la manipulación mediática…
Denunciar a los propietarios de medios que actúan en alianza económica e ideológica…

Hacer uso de las redes sociales como mecanismos de contraataque ideológico y político.

Denunciar el racismo y la discriminación en todas sus formas.

Generar confianza en las organizaciones sociales para enfrentar este nuevo escenario de lucha electoral y posicionar la victoria del MAS como una victoria popular.

Pablo Canedo tiene que bajar de las élites y ganar lo popular de su electorado.

Por su lado, las organizaciones sociales no pueden rifar toda la acumulación política lograda por falta de comprensión del horizonte histórico revolucionario y del bloque hegemónico con Tarija como bastión y vanguardia regional.

La autonomía “a la tarijeña” tiene más posibilidades de desarrollo que la autonomía a la cruceña. De hecho, el modelo autonómico que encabeza Rubén Costas viene a ser un fiero retroceso, que hoy por hoy pretende ser la bandera de Oliva. Y Oliva ya es aliado de Samuel Doria Medina, de Luis Revilla, de Soledad Chapetón, de Tuto Quiroga y Álvaro Uribe, celebres personajes del modelo neoliberal cuyo retorno no es camino de desarrollo, sino de privatización y neoliberalismo, el camino de las maldiciones llenas de pobreza.