Etiquetas

, , , , ,

info-celac-trump.jpg

Lídice Valenzuela/Cubahora

Un contexto marcado por la asunción de Donald Trump, considerado un político impredecible y amenazante al frente del imperial Estados Unidos, el resurgir de la derecha en América Latina, y la lucha, ahora más que nunca por preservar la paz en la región, marcan la agenda de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en República Dominicana, los próximos martes y miércoles.

La cita reunirá a 18 jefes de Estado y/o gobierno, cuatro vicepresidentes y 30 cancilleres de los 33 países miembros de la Celac en Bávaro, Punta Cana —a unos 200 kilómetros de la capital— uno de los centros turísticos más conocidos de la nación caribeña, que el último año retuvo la presidencia temporal de esa organización.

El ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Miguel Vargas Maldonado, anunció que en la reunión se aprobarán 19 resoluciones de interés para la región, donde viven unas 600 millones de personas. Entre los documentos sobresalen la Seguridad Alimentaria; el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos a Cuba; la migración; el problema de las drogas y la agenda 20-30.

Maldonado precisó que la V Cumbre comenzará oficialmente con el discurso que pronunciará el presidente de la República, Danilo Medina, el martes 24 a las 19:00 hora local en el hotel Barceló Bávaro.

Previo a la cita de alto nivel, también ese día sesionará en Bávaro la XIII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la Celac, que será antecedida el 23 por la XXI Reunión de Coordinadores Nacionales de ese bloque integracionista.

SITUACIONES ESPECIALES

La V Cumbre tiene especiales connotaciones para sus 33 miembros, pues ocurrirá pocos días después de que el republicano Donald Trump asumiera como el 45 presidente de Estados Unidos —que no es miembro de Celac al igual que Canadá— y cuyas proyecciones políticas hacia América Latina son aún impredecibles, salvo declaraciones que atañen a México, Venezuela y Cuba.

Quizás sea México la nación hasta ahora más amenazada por el obeso y rubio inquilino de la Casa Blanca, ya que prometió expulsar millares de emigrantes de ese país radicados en Estados Unidos y levantar un muro fronterizo para evitar los pases.

Respecto a Venezuela, aunque algunos analistas consideran que mejorarán las relaciones, la nación suramericana aún es considerada una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de la gigantesca potencia militar, de acuerdo con una Orden Ejecutiva del mandatario saliente Barack Obama.

Sobre Cuba, Trump afirmó que revisaría los acuerdos suscritos con el gobierno de La Habana, a partir del restablecimiento de relaciones diplomáticas en diciembre de 2014, esbozando nuevas exigencias a los dirigentes de ese país.

Aunque nada hay en concreto, las naciones latinoamericanas, y teniendo en cuenta algunas posibles decisiones de este presidente sin experiencia política pero verbo irresponsable e incendiario, en especial las menos desarrolladas, se encuentran expectantes ante los cambios que pudieran producirse en las relaciones con Washington.

Con una política nacionalista y proteccionista, que ya sacó de México una futura fábrica de la Ford, y la eventual revisión de los Tratados de Libre Comercio, es muy posible que los vínculos económicos y comerciales con Estados Unidos afecten a la región en su conjunto.

Obama dejó dos bases militares más en preparación, en Perú y Argentina, en tanto Colombia firmó un acuerdo de colaboración con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), elementos que constituyen nuevas amenazas a la paz en América Latina y El Caribe.

El seguimiento al compromiso suscrito en La Habana en 2014 para alejar el fantasma de la guerra de la región será un tema de interés para los mandatarios reunidos en Punta Cana esta semana, donde asistirá como presidente, ya en las postrimerías de su mandato, el ecuatoriano Rafael Correa, una de las más importantes figuras de la política suramericana.

Por primera vez aparece en el escenario de la Celac el mandatario derechista de Brasil, Michel Temer, que mediante una conspiración de los poderes legislativo y judicial derrocó con un golpe de Estado parlamentario a la presidenta legítima de esa nación suramericana, Dilma Rousseff, en agosto último.

Indicado como corrupto; la presencia de Temer; junto a la de Mauricio Macri, de Argentina; Pedro Pablo Kuczynski, de Perú —otro debutante en la cita— y Horacio Cartes, de Paraguay; entre otros; hacen prever que aunque en la Celac prima como principio la unidad entre la diversidad, el complot que la derecha regional mantiene contra Venezuela será un punto cuando menos de análisis ante los ataques a una nación soberana.

Otros acápites de importancia para la región, donde hay unos de 200 millones de pobres, será la seguridad alimentaria y los distintos planes que propugna y acometerá la Celac en los próximos años para acabar con ese flagelo, aunque las políticas neoliberales en práctica cada día propician mayores ajustes fiscales, alto desempleo, reducción del salario y otras medidas contra la clase obrera en especial.

HOMENAJE A FIDEL CASTRO

De manera paralela a la V Cumbre se desarrollará en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la capital dominicana, el Encuentro de Movimientos Sociales y fuerzas políticas progresistas, en respaldo a las resoluciones adoptadas por los dignatarios y en defensa de los gobiernos progresistas que, como Venezuela, luchan por su independencia y soberanía.

Esta reunión de las agrupaciones de izquierda exhortará a la unidad, la paz y la independencia definitiva de América Latina y el Caribe —preceptos fundacionales de la Celac— y rendirá homenaje póstumo al líder revolucionario cubano, Fidel Castro, fallecido el pasado 25 de noviembre y uno de los promotores de la unidad y la integración regional.

Fidel Castro, junto al también extinto presidente venezolano Hugo Chávez Frías, y otros dirigentes latinoamericanos, dieron vida a la Celac, un espacio de concertación política y solidaridad entre los pueblos, sin la presencia de naciones hegemónicas.

Este lunes 23 se presentará en la capital dominicana un grupo de artistas cubanos liderados por el compositor e intérprete Raúl Torres, autor de la bellísima canción “Cabalgando con Fidel”, devenida himno de homenaje al insigne patriota de los siglos XX y XXI latinoamericano.

Bajo el tema “Artistas por la unidad”, junto a Torres, también compositor de “El regreso del amigo”, dedicada a Chávez, se presentarán otros intérpretes de la Isla y de otras naciones presentes en Santo Domingo como cierre de la también llamada Cumbre de los Pueblos.

En la reunión participarán unos 400 delegados de organizaciones sociales, políticas, sindicales, populares, juveniles, estudiantiles y campesinas que luchan por cambiar, donde sea necesario, las estructuras políticas y económicas en la región rica en recursos naturales y tan pobre en justicia social.

El resultado de los debates de los grupos sociales serán recogidos en una Declaración de respaldo a la Celac, la que será entregada a los jefes de Estado y/o gobierno asistentes a la V Cumbre como una contribución de los pueblos a la preservación de los principios de la organización, informaron fuentes diplomáticas.

En ese encuentro habrá otro especial momento, pero de alegría, cuando los allí reunidos celebren el reciente indulto presidencial concedido por Obama al nacionalista puertorriqueño Óscar López Rivera, quien cumplió 36 de los 55 años de prisión a que fue condenado en Estados Unidos por su lucha revolucionaria en pos de la independencia de su país.

Durante el evento, República Dominicana pasará la presidencia temporal de Celac a El Salvador, en Centroamérica.

La organización integracionista y fomentadora del desarrollo de sus miembros fue creada el 23 de febrero de 2010 en sesión de la Cumbre de la unidad de América Latina y el Caribe, en Playa del Carmen, México, y quedó constituida de manera definitiva en la Cumbre de Caracas, Venezuela, los días 2 y 3 de diciembre de 2011.

Siempre en enero, la primera Cumbre del grupo ocurrió en Chile, en 2013; la segunda en La Habana, Cuba, en 2014; la tercera en Costa Rica, en 2015 y la cuarta en Ecuador; donde entregó el mando a República Dominicana.

 

 

Anuncios