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Si Lasso gana la presidencia de Ecuador eliminará 14 impuestos, lo que equivale a tener una pérdida de recaudación de $.3.688,7 millones.

Si Lasso gana la presidencia de Ecuador eliminará 14 impuestos, lo que equivale a tener una pérdida de recaudación de $.3.688,7 millones. | Foto: EFE
Tomado de: Telesur
La propuesta del candidato presidencial Guillermo Lasso de eliminar 14 impuestos para devolver unos tres mil millones de dólares al bolsillo de los ecuatorianos genera dudas sobre cómo se cubrirá ese vacío fiscal.

El binomio CREO-SUMA plantea -de ganar la presidencia- un cambio del modelo económico en Ecuador para estimular la inversión privada local e internacional derogando el exceso de impuestos: el anticipo del impuesto a la renta, el impuesto a la salida de divisas, el impuesto verde, el impuesto a la tierra agrícola entre otros, para “beneficio de toda la población, en especial, de los más pobres”.

Pero, ¿quién paga la mayoría de los impuestos en Ecuador? Según la base activa de contribuyentes del Servicio de Rentas Internas del Ecuador (SRI) la clase media y baja no pagan la mayoría de estos impuestos, sino quienes más tienen, es decir, empresas y sociedades.

Eliminar 14 impuestos equivale a tener una pérdida de recaudación de 3 mil 688 millones de dólares, lo que generaría el colapso en los servicios públicos en todo el país.

El propio Lasso, en diciembre de 1999 cuando fue superministro de Economía, propuso salir de la crisis económica de entonces con el aumento del IVA del 10 al 15 por ciento: “aumentar los ingresos para poder presentar un presupuesto completamente financiado, incluso con superávit”. (Diario El Universo: Lasso insiste en los impuestos. 04.12.1999).

¿Quiénes pagan los impuestos en Ecuador?

La base activa de contribuyentes está formada por grandes contribuyentes (0.38%), otras sociedades (16.51%) y demás individuos (83.11%).

Dentro de los “otros individuos” se encuentran las personas naturales y profesionales cuyas aportaciones no son significativas si se les compara con quienes más tienen.

Los ciudadanos con mayores ingresos suelen pagar impuestos bajos en relación con su riqueza. Esa realidad generalizada se agrava en América Latina, una de las regiones más desiguales del planeta y donde existe una menor carga impositiva, según el informe anual de Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe (1990-2015).

En la década de los 90 los altos niveles de evasión producto de una cultura tributaria débil impedían que el Estado tuviera la posibilidad de cobrar los impuestos que le correspondía a quienes debían pagarlos. Antes de 1998 eran pocos los que contribuían al Estado.

En 2007 hubo un giro de políticas públicas con dos reformas tributarias:

1.- Ley Reformatoria para la Equidad Tributaria:

Esta reforma contemplaba nuevas reglas para el pago del Impuesto sobre la Renta (IR), Impuesto sobre el valor añadido (IVA) e impuestos sobre consumos especiales (ICE), la progresividad del impuesto a las herencias y el ICE de vehículos, así como el incremento de los intervalos del Impuesto a la Renta de Personas naturales implementando tarifas de hasta 35%.

Se creó los impuestos a la Salida de Divisas, a las Tierras Rurales y a otros bienes y servicios suntuarios. Asimismo, un impuesto a los ingresos extraordinarios Petroleros y un Régimen Simplificado en el Ecuador que reemplazó al IVA y al Impuesto a la Renta para contribuyentes con ingresos menores a 60 mil dólares.

2.- Ley Orgánica Reformatoria e Interpretativa a la Ley de Régimen Tributario Interno, al Código Tributario, a la Ley Reformatoria para la Equidad Tributaria del Ecuador y a la Ley de Régimen del Sector Eléctrico.

Esta reforma fue elaborada en el marco de la nueva Constitución, y aprobada en Julio de 2008. Se eliminó el ICE a la telefonía  y celular, y se exoneraron de este impuesto a los vehículos híbridos, a los destinados a discapacitados, y a las armas de fuego para las fuerzas públicas.

Estos cambios permitieron transformar parcialmente el sistema tributario en aras de un sistema tributario más progresivo y menos evasivo, según el Centro de Estudios Fiscales de Ecuador.

 

 ¿Es posible este crecimiento de la economía con la propuesta de Lasso?

Las siguientes cifras servirán de contraste:

– Entre 1965 y 2007, el PIB en Ecuador creció un promedio de 3.9 por ciento anual.

– Entre 2007 y 2014, el crecimiento promedio fue del 4.7 por ciento gracias a la bonanza petrolera.

Lasso habla de lograr tasas de crecimiento del PIB entre 5 y 6 por ciento anual pero el presidente Rafael Correa necesitó de 7 años para lograr que el empleo “formal” creciera en un millón de puestos y en ese mismo período (2007-2014) no creció el empleo informal.

Con estos datos de referencia es improbable que Lasso pudiera cumplir su promesa electoral si gana, teniendo en cuenta que el mercado petrolero está lejos de los precios de la bonanza.

Sin embargo, la estrategia de Lasso es la reducción de los salarios. Un artículo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dice que para que el empleo total crezca el 3.2 por ciento anual que promete Lasso, el salario de los ecuatorianos tendría que caer entre 30 y 60 por ciento.

 

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