Etiquetas

, , , ,

CartonTrump

Tomado de: Cubadebate

Luego de su decisión de revertir esta semana la política de separar a niños migrantes de sus padres, la administración de Donald Trump sigue pendiente del Congreso, donde republicanos y demócratas negocian una ley migratoria, y ordenó al Pentágono buscar espacio en sus instalaciones para miles de menores “no acompañados por adultos”.

En la frontera Estados Unidos-México, la implementación de las ordenanzas de inmigración se resentía el viernes tras el decreto de Trump. Según AP, hay incertidumbre tanto en familias como en las agencias federales encargadas de detenerlas y procesarlas.

Un alto funcionario informó que unos 500 de los más de 2 300 niños separados de sus padres migrantes han sido reunidos desde mayo, y agregó que no está claro cuántos niños están detenidos con sus familias.

En medio de la confusión, abogados que defienden a los migrantes denunciaron que el gobierno no pretende realmente unificarlos y que deben trabajar como “detectives privados” para intentar reunir a padres e hijos.

Muchos de los menores están hoy a miles de kilómetros de sus familias. Al mismo tiempo, los padres desconocen el paradero de sus hijos mientras están detenidos, e incluso ya fueron deportados sin saber dónde están los niños.

Simultáneamente, el Departamento de Salud pidió al Pentágono buscar capacidades en sus bases militares para albergar a unos 20 000 niños que entraron en territorio de EEUU sin acompañamiento de sus padres, considerados “niños no acompañados”.

Un memo del Pentágono a miembros del Congreso confirmó la solicitud oficial de tener las instalaciones “disponibles en julio y hasta finales de año”.

“Aunque el Departamento de Salud ha visitado cuatro bases militares (tres en Texas y una en Arkansas) para ver sus posibilidades de alojamiento, ello no quiere decir que algunos o todos los niños serán hospedados allí”, dijo un vocero del Pentágono en un comunicado.

En una reunión del gabinete, Trump dijo el jueves que “los demócratas no quieren aprobar nada (…) Quieren que pongamos a todos en los hoteles más lujosos del mundo, pero no nos dan dinero para hacerlo”, además de quejarse de que México “no está haciendo nada por nosotros, más que tomando nuestro dinero y enviándonos droga”.

México “anima a la gente, francamente, a caminar por su territorio e ir a Estados Unidos”, afirmó al responsabilizar al vecino país de la crisis migratoria.

No son las únicas “joyas” verbales recientes de Trump sobre el tema. En un encuentro con empresarios consideró que “cuando procesas a los padres por entrar en el país ilegalmente, hay que apartar a los niños”, y en un evento político declaró que “Estados Unidos no será un campamento de migrantes”.

Y en Twitter: “Los niños están siendo usados por algunos de los peores criminales del mundo como un medio para entrar en nuestro país”.

El discurso antimigratorio de Trump coincide con las advertencias de abogados y expertos legales, en el sentido de que su decisión de revertir la práctica de separar a niños de sus padres no cambia su política de tolerancia cero contra la inmigración ilegal.

En el Congreso, los legisladores buscan una salida legal a la situación. La Cámara de Representantes debe votar este viernes una importante reforma migratoria, luego de que en una primera votación fuera rechazado un proyecto considerado muy conservador.

El proyecto que debe ser considerado este viernes mantiene la prioridad de la seguridad fronteriza y un mecanismo para destinar recursos al muro en la frontera con México (25 000 millones de dólares), pero incluye puntos que apoyan los demócratas como la prohibición de separar a familias inmigrantes y una solución definitiva para jóvenes que llegaron al país siendo menores y regularizaron su situación bajo la administración Obama, los llamados dreamers.

Poco antes de que en estos días el mundo viera a menores de edad enjaulados en Estados Unidos, varios países europeos se desentendían de un barco que había rescatado a más de 600 inmigrantes africanos en el Mediterráneo.

La crisis del barco Aquarius develó también la crisis migratoria que se vive en esa región y la política de países que no apuestan por una solución primero humanitaria y responsable y luego de fondo al problema.

Entre los ecos del suceso, el presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, convocó para el domingo a una reunión informal sobre migración y asilo en la que han confirmado su presencia Bélgica, Países Bajos, Croacia, Eslovenia, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Luxemburgo, Francia, Alemania, España, Grecia, Bulgaria, Austria, Italia y Malta.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aseguró el jueves que ninguno de los líderes del Grupo de Visegrado (Hungría, República Checa, Polonia y Eslovaquia) estará en la minicumbre, que debe buscar “una solución europea” para la cuestión migratoria, según un portavoz de la UE.

Desde Roma, el papa Francisco instó al bloque a acoger “a todos los refugiados que puedan ser integrados en sus respectivos países”, según el criterio de “acoger, acompañar, educar e integrar”.

Igualmente, invitó a Europa a “invertir inteligentemente, para dar trabajo y educación, en los países de donde viene esa gente”. Ese, agregó, “será el camino a mediano plazo, pero por el momento los gobiernos deben ponerse de acuerdo para ir adelante con esta emergencia”.