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G.Garcia
La Paz, 1 oct (PL) El presidente boliviano en ejercicio, Álvaro García Linera, consideró hoy irrenunciable el derecho de este país a un acceso soberano al mar, pese al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

 

De acuerdo con el mandatario, con este rechazo de la CIJ a la demanda interpuesta contra Chile, dicho organismo también estableció en sus consideraciones algunos temas que sustentan el reclamo boliviano.

Primeramente, reconoce que Bolivia nació a la vida republicana con una franja costera de más de 400 kilómetros; y luego, que el tratado de 1904 no ha resuelto todos los temas pendientes del diferendo marítimo.

Asimismo, las declaraciones de los jueces de La Haya, si bien establecen que no hay obligatoriedad de negociar por parte de Chile, abrió las puertas a otras vías del diálogo y nos ha remitido al conjunto de mecanismos y procedimientos sobre la resolución pacífica de conflictos entre Estados, precisó García Linera.

De acuerdo con la autoridad, Bolivia sabrá escoger los mejores mecanismos de la Carta de Naciones Unidas para resolver este diferendo de más de 100 años.

Por otro lado, manifestó al pueblo boliviano que aun cuando no hay satisfacción con la decisión de la CIJ, es necesario recordar que continuará la lucha por la reivindicación marítima.

El fallo cerró una puerta, pero dejó abiertas muchas otras que Bolivia puede usar para viabilizar su derecho a un acceso soberano al océano Pacífico, concluyó.

En esta jornada, el órgano judicial de Naciones Unidas falló 12 votos contra tres a favor de la no obligatoriedad de Chile a negociar con Bolivia el pedido de este país de una salida al mar.

Esta era la base de la demanda boliviana presentada en 2013 y admitida dos años después por el alto tribunal de la ONU.

La Paz apeló al artículo 31 del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá, vigente desde 1948) y citó una decena de compromisos escritos asumidos por altos representantes chilenos de 1920 a 2010 para negociar ese pedido.

A su vez, Chile tras ocupar con sus tropas en 1879 unos 120 mil kilómetros cuadrados de territorios sobre una línea costera de 400 kilómetros, afirmó, basado en el Tratado de 1904, que no había nada pendiente sobre el tema.