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El presidente Evo Morales durante su discurso, luego de conocer el informe de la Fuerza de Tarea Conjunta.
Foto: Enzo de Luca

 

Gonzalo Pérez Bejar – Cambio / Edición Impresa ​

Los movimientos y las organizaciones sociales se convirtieron en los interlocutores válidos para el Estado, tanto en Bolivia como en otros países de Latinoamérica, afirmó el presidente Evo Morales.

“En Bolivia y en algunos países de América Latina, los movimientos sociales son los interlocutores válidos ante el Estado, y aquí en Bolivia avanzamos bastante, Estado-pueblo, pueblo-Estado; es como la yunta, debates permanentes de carácter programático, ideológico, cultural y social, pero también para debates, para el desarrollo de nuestra querida Bolivia”, expresó el Jefe de Estado en parte de su discurso después de conocer el informe de gestión de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), en Chimoré, Cochabamba.

Sostuvo que aquellos que lo acusan son los mismos que vienen de las dictaduras de las décadas de los 70 y 80.

“Hay que refrescar la memoria a las nuevas generaciones, ¿cómo se vivía en las dictaduras? Toque de queda, masacres a los queridos soldados… Yo me acuerdo perfectamente. Cuando era soldado de la patria en 1978, casi se dormía permanentemente bien armados, con armaduras, con cascos, con botas porque había estado de emergencia”, mencionó, y recordó que en ese período hubo tres presidentes en menos de un año.

“Nunca había estabilidad política, seguramente los gobiernos nunca atendían las demandas del pueblo boliviano y ese pueblo boliviano se rebela, se subleva frente a la ausencia del Estado en sus demandas”, manifestó.

En consecuencia —dijo— las políticas eran impuestas desde el imperio norteamericano para someter y saquear los recursos naturales, “para eso usaban el terrorismo y el narcotráfico; sin embargo, ahora no tienen ningún argumento”, complementó.

Morales destacó los avances que se lograron para buscar el desarrollo de Bolivia junto con las organizaciones frente a la postura asumida en el pasado, cuando los movimientos sociales eran calificados como terroristas.